Viajes reales e imaginarios, sueños fantásticos, tristes, ilusos, grotescos, mucha mezcla. He aquí de vuelta la palabra, LA palabra.
El discurso que sale de mis labios, mente, dedos, ojos, gestos, voz y acción está en permanente divorcio de sí mismo y de quien lo crea y practica.
Quiero construir la estabilidad que hace falta para conseguir un avance continuo, pero mis pies se empeñan en volver hacia uno y otro lado. Me mareo, me piso, me canso, me pierdo.
El tiempo sigue y yo con él, él conmigo. El año es mío y el mundo no deja de girar y las cosas no dejan de pasar, a gusto o disgusto de quien las contempla o con suerte participa de.
El discurso que sale de mis labios, mente, dedos, ojos, gestos, voz y acción está en permanente divorcio de sí mismo y de quien lo crea y practica.
Quiero construir la estabilidad que hace falta para conseguir un avance continuo, pero mis pies se empeñan en volver hacia uno y otro lado. Me mareo, me piso, me canso, me pierdo.
El tiempo sigue y yo con él, él conmigo. El año es mío y el mundo no deja de girar y las cosas no dejan de pasar, a gusto o disgusto de quien las contempla o con suerte participa de.
0
comentarios

