Un año te puede cambiar mucho. Eso leí en algún lado y creo que es cierto.
Después de haber estado muda tanto tiempo, al menos en la escritura y en todos los soportes y géneros, es difícil hacer brotar las palabras.
En un año sané, me curaron, viví, disfruté, fui libre, lloré, lamenté, me enorgullecí de ciertas decisiones, me arrepentí de otras y sigo con la incertidumbre de unas cuantas.
Ya sé qué quiero y qué no en muchos aspectos, me falta lograr lo que sí y no aceptar lo que no, como vine haciendo forever and ever.
Veremos como continua esto...
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