Gracias.

No sé bien por dónde empezar. La cosa es que estoy triste y me cuesta todo. Te voy a extrañar, más allá de todo, y lo sé porque ya te extraño.
Gracias. Sí, gracias por los consejos, por las cosas que me hiciste ver en mí y que tanto odio. Sufrí escuchándolas, me dolieron las palabras, el modo, sí, todo eso, pero gracias. De verdad, no irónicamente, de corazón. 
Nunca podría haber funcionado nada, aunque sé que estarás diciendo que nunca es una palabra muy fuerte ;) y esas cosas que solés decir, pero quiero que sepas que acepto todo lo que me dijiste por un único motivo y ese es que te considero un ser muy inteligente, que está por encima del común de la gente.
Me gustaría que te pasen cosas lindas, que te cuides más, que explotes para bien todo ese talento que tenés dentro tuyo, esa magia interna que emanás a tu paso, ese poder de captar todo en un abrir y cerrar de ojos. Me gustaría que te liberés vos también de lo que te ata y te hace sufrir, que cortés el lazo que te hace unirte a esas cosas que te perjudican de muchas maneras y seas luz completa.
Te quiero mucho, aunque no se note y no lo demuestre, soy así, mala suerte para mí, tengo muchas cosas en contra y ahora que quiero salir de todo eso, todo me cuesta el doble. Mi sensibilidad está a mil, todo me duele y no puedo con una cosa más, es mucho para mí, ahora necesito tranquilidad, comprensión, dulzura, ternura, amor y cariño. Aunque todo lo que vos me brindaste me ayudó mucho, no pude ni puedo manejarlo a diario. 
Mucha felicidad y mucha luz para vos, para siempre.