Al final una va a terapia para resolver cosas y queda peor de lo que estaba. Encima tenía unas ganas de ir a comer cosas dulces ese día.
Todo el día pasó así, al final medio que repuntó pero no hubo caso.
Ya ni sé qué quiero y qué no, aunque a veces sí, pienso que sólo estoy mareada, confundida. Eso sí, sé qué no quiero y qué no soy. Que no me venga nadie con boludeces y con etiquetas que no son para mí.
Por suerte de algo me sirvieron tantos años de vivir cosas que no me gustaban y heme aquí, tratando de sacar de mi vida las mismas cosas que quieren pegarse a mí como un insecto chupasangre.
Bueno creo que es tiempo de dedicarme a armar mi vida, bye.

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 Response to " "
Publicar un comentario